Los operadores están muy preocupados con el destino que los ayuntamientos planean dar al nuevo fondo municipal que prepara el Gobierno, cuyo importe de ayudas se eleva a 5.000 millones de euros. Proponen que no se destine al despliegue de redes WiFi gratuitas, porque podrían distorsionar la competencia y perjudicar.
La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), está dispuesta a suavizar la normativa que permite a los consistorios desplegar redes inalámbricas con fondos públicos, por eso, los operadores temen que el fondo municipal que prepara el Gobierno para financiar proyectos tecnológicos se utilice para el despliegue de redes WiFi que perjudiquen sus intereses.
AETIC (Asociación Empresas de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de España) y la asociación de operadores Redtel han remitido una carta al ejecutivo proponiendo diferentes usos para el fondo público. En primer lugar recomiendan que parte de la inversión se destine a la mejora de la administración electrónica al nivel municipal, sobretodo en los ayuntamientos pequeños.
Otro de los destinos sugeridos a estos fondos es la creación de un plan de mejora para las infraestructuras comunes (ICT), es decir, las infraestructuras de telecomunicaciones de los inmuebles. Por ejemplo, señalan que hay muchas viviendas que no admiten fibra porque no hay espacio suficiente.
Esta podría ser la expansión del WiFi gratuito pero los operadores quieren acabar con ella.
