Querían saber cuán inteligentes eran y acabaron suscritos a un servicio eterno de mensajería telefónica. Los nuevos timos son cada vez más multisoporte y ya no se limitan a las cartas recibidas en el buzón de correo o a los ya tan conocidos robos vía malware.
Lo último es el SMS. Varias son las campañas online que obligan a usar el teléfono móvil para averiguar el resultado o conseguir lo anunciado en banners cada vez más atrayentes. El usuario confiado hace clic y recibe un mensaje pidiendo su número de teléfono para enviar la respuesta. Aunque en realidad se está suscribiendo a un servicio de envío masivo de mensajes de texto. De pago, claro está.
"Al proporcionar su número en Internet los usuarios se dan de alta sin saberlo en plataformas de descargas para móviles y a partir de allí llegan a recibir hasta quince mensajes a la semana propiciando que los timos asciendan a unos 18 euros al final del mes", alertan desde la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI).
Las denuncias por este tipo de timos se han multiplicado por cinco, según las últimas estimaciones de la FUCI. Sus servicios jurídicos ya han atendido un total de 1.354 quejas de internautas afectados por estos servicios.
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Vía: Silicon News


