Cuando encendemos el móvil este detecta que no estamos en nuestra red de origen y si tienes activado el roaming este conecta con la disponible en ese país.
El problema viene con los precios desorbitados que interponen esas compañías, haciendo que la mayoría de usuarios desconecten el móvil en cuanto se adentran en un país extranjero.
Las compañías buscan ese error o despiste de conectar el móvil para darles el hachazo en forma de factura.
El abuso es tan descarado que hasta la propia Unión Europea parece que va a tomar cartas en el asunto, proponiendo la limitación del precio de navegar a 50 cents/Mb en toda Europa hasta al alcanzar los 20 céntimos en 2014.
Mientras tanto, las operadoras no dan su brazo a torcer y siguen manteniendo estos precios ridículos. Dicen que no pueden tomar esta decisión unilateralmente.
Por el momento la única solución disponible es buscar puntos de acceso WiFi libres.
Vía: Xataka ON


