Trabajar desde casa aporta grandes beneficios frente a la pandemia

Trabajar desde casa aporta grandes beneficios frente a la pandemia

El Grupo Informático |

El trabajo desde casa ha sufrido una metamorfosis sorprendente a raíz de la pandemia del coronavirus. A pesar de que la tendencia en las relaciones laborales iba poco a poco indicando en el sentido de un aumento paulatino del trabajo remoto, la pandemia ha provocado una increíble aceleración en esta dirección, haciendo que los trabajos remotos adquieran un protagonismo hasta ahora desconocido.

Esto ha abierto nuevas posibilidades, tanto en el ámbito laboral, como, en general, en el estilo de vida de muchas personas. Poder trabajar desde cualquier sitio, y tener una mayor flexibilidad a la hora de hacer las tareas que cada puesto exige está haciendo que mucha gente se plantee vivir de otra manera y en lugares más apartados de los núcleos de población. Los destinos rurales se están convirtiendo en sitios cada vez más atractivos en este sentido.

El abaratamiento de los costes de vida, la reducción en los costes de alquiler y vivienda, la reducción del tráfico, de las aglomeraciones, del ruido y de la contaminación, unido a otros factores como la sensación de amplitud, espacio, y tranquilidad que ofrecen estos destinos siempre han sido ventajas para tener muy en cuenta a la hora de elegir estos lugares para vivir.

Imagen - Trabajar desde casa, una gran oportunidad para el empleo

El trabajo desde casa aporta ventajas e inconvenientes

Si a esto le añadimos las nuevas circunstancias, como el miedo a posibles contagios, los rebrotes, o las posibles nuevas medidas restrictivas de la libertad y la movilidad, confinamientos, cuarentenas, estados de alarma, etc. la balanza termina de decantarse.

Todo esto está haciendo que cada vez más gente rechace la vida en la metrópoli y se decida por abandonar los entornos urbanos y las grandes ciudades para llevar una vida más desahogada en el campo o en municipios pequeños.

En algunos lugares, como por ejemplo determinados municipios estadounidenses (Tulsa, Vermont, The Shoals, Topeka, Savannah, etc.), a todas estas razones hay que añadirles, además, los incentivos económicos que algunas de las autoridades locales están proponiendo para animar a trabajadores remotos (especialmente aquellos con los salarios altos) a trasladarse a sus localidades.

Muchos de estos gobiernos locales, algunos de los cuales previamente habían lanzado programas para incentivar la deslocalización de determinadas empresas con el objetivo de que abrieran nuevas oficinas en sus pueblos, están encontrando vías alternativas para lograr beneficios similares de los que derivarían de la apertura de estas sucursales y, en la mayoría de los casos, de manera más simple y a menor coste.

Lo que están proponiendo, precisamente, es dirigir esos programas de incentivos directamente a los trabajadores remotos, en vez de a las empresas.

La coyuntura actual ha propiciado que un gran número de organizaciones, incluidas muchas de las grandes compañías tecnológicas californianas de renombre, permitan a muchos de sus empleados realizar sus tareas de forma remota.

Imagen - Trabajar desde casa, una gran oportunidad para el empleo

Esta posibilidad, unidad a la propensión de cada vez más personas a querer trasladarse, está creando el caldo de cultivo perfecto para alentar esta transición.

Este nuevo paradigma conlleva una oportunidad de negocio para firmas del sector, compañías de servicios de VPN, de servicios en la nube o consultoras de recursos humanos especializadas en trabajo remoto están viviendo un auge de su demanda. Los beneficios para los empleados son evidentes (ya lo hemos mencionado), pero no son los únicos que sacan tajada de la situación.

Los municipios y las entidades locales que promueven estos movimientos conocen bien las ventajas que pueden traer estos nuevos vecinos, por eso están tan interesados en recompensar (con cantidades que oscilan nada menos que entre los 1.000 y los 15.000 dólares, según el caso) las llegadas de este tipo de trabajadores.

Entre estas ventajas podemos encontrar la inyección de dinero en la economía local en forma de impuestos, consumo, y talento. Además, ayudan a promover las actividades locales y a movilizar los recursos de la región.

Todo ello beneficia tanto a las entidades locales, como a los recién llegados, pero también puede desembocar en una potenciación de los servicios locales, un impulso en la oferta de entretenimiento y cultura, y, en definitiva, una mejora de la calidad de vida que beneficie también a los antiguos residentes.

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