Almacenar en la nube y pagar suscripciones tiene cada vez menos sentido si tenemos en cuenta los precios, la privacidad y lo que realmente nos ofrecen. Por eso, soluciones como el QNAP TS-410E resultan ideales tanto para pymes como para hogares, algo que hemos podido comprobar de primera mano.
Se trata de un NAS muy completo y, sobre todo, extraordinariamente silencioso. Sus 4 bahías ofrecen espacio más que suficiente para copias de seguridad y para alojar servicios en nuestra red local de forma sencilla, gracias al sistema operativo QTS de QNAP, y a todo su ecosistema de software.
Los NAS de QNAP son un aliado de las empresas en todos los ámbitos. No solo en las salas de servidores, sino que alternativas como el TS-410E se pueden colocar en cualquier escritorio, e integrarse en los flujos de trabajo de manera muy sencilla.
Diseño pensado para la oficina
Lo más destacado del QNAP TS-410E es su diseño compacto, concebido para colocarlo sobre el escritorio de una oficina o incluso en el salón, pues ofrece una salida HDMI. Sus dimensiones son de tan solo 180 × 59,1 × 244 mm con un peso de 3,87 kg, muy contenido para situarlo en cualquier lugar.
El chasis metálico es de color negro neutro, y la parte frontal incorpora un plástico transparente de aspecto vítreo junto con LEDs de estado que informan del funcionamiento de los discos, la red y el modo en espera.
Aflojando cuatro tornillos de gran tamaño en esa misma frontal, que pueden desatornillarse incluso a mano, se accede a la bandeja de las 4 bahías para discos.
En ella podemos instalar discos 2,5" SATA, tanto HDD como SSD, aunque se recomienda el uso de SSD para evitar el ruido. El montaje es sencillo gracias a los tornillos incluidos. Conviene tener en cuenta que no es posible instalar discos M.2 ni formatos similares.
Como ya adelantamos, este QNAP TS-410E es completamente silencioso gracias a su sistema de ventilación pasiva, a diferencia de la mayoría de NAS, que incorporan ventiladores. Esto significa que, utilizando discos SSD, no escucharemos ningún ruido en la estancia.
El dispositivo cuenta con ranuras de ventilación en todos sus laterales excepto en la parte frontal y trasera, y el sistema pasivo funciona con eficacia: incluso en plena ola de calor, la temperatura de los discos SSD no superó los 46 °C.
En la parte trasera encontramos 4 puertos USB 3.2 Gen 2 Type-A, una salida de vídeo HDMI 4K a 30 Hz, botón de encendido/apagado y 2 puertos Ethernet de 2,5 Gb que pueden combinarse para aumentar la velocidad de transferencia mediante Link Aggregation.
La conexión de alimentación a 12 V dispone de rosca de seguridad para evitar desconexiones accidentales, y también incluye ranura Kensington para candado.
El contenido de la caja incluye el dispositivo, cable RJ45, adaptador de alimentación de 90 W, tornillos de instalación, soporte para montaje vertical y documentación con manuales y garantía.
El montaje horizontal también es posible, aunque los tornillos para esa configuración no se incluyen; el chasis ya incorpora las ranuras necesarias.
Potencia más que suficiente
El QNAP TS-410E está equipado con un procesador Intel Celeron J6412 de 4 núcleos y 4 hilos con velocidades de hasta 2,6 GHz, más que suficiente para la mayoría de tareas en un NAS de estas características.
A esto se suman 8 GB de memoria RAM DDR4 que, lamentablemente, están soldados a la placa y no son ampliables.
Durante todo el tiempo de prueba hemos disfrutado de una interfaz fluida y de una alta velocidad al copiar archivos. Dependerá también de los discos instalados, aunque el NAS de QNAP no supone ningún cuello de botella.
Incorpora además gráficos integrados Intel UHD de décima generación y 4 GB de almacenamiento flash interno donde reside el sistema operativo; las aplicaciones adicionales se instalarán en los discos del usuario.
Con esta potencia, el NAS puede ir más allá del almacenamiento y las copias de seguridad, funcionando como centro multimedia o equipo ofimático básico, lo que amplía sus posibilidades para pequeñas oficinas.
Su consumo es muy reducido: 13 W en reposo y unos 22 W en pleno funcionamiento. Incluye además un pitido sonoro que avisa al encender o apagar el dispositivo.
Las 4 bahías son de tipo SATA III de 2,5" con hasta 6 Gbps y admiten configuraciones JBOD, single, RAID 0, 1, 5, 6 y 10.
Soporta hasta 308 TB con volúmenes Thick, Thin y estáticos, e incorpora cifrado AES-NI. Viene con QTS preinstalado, con la opción de actualizar a QuTS Hero (basado en ZFS) según las necesidades del usuario.
El software, su gran baza
Si hay algo que hace verdaderamente útil este NAS y le otorga infinitas posibilidades en un formato tan compacto, es su software. Lo hemos probado con el sistema operativo de serie, el clásico QTS.
La configuración inicial es muy sencilla: al arrancar, un asistente guía al usuario para establecer credenciales de acceso, formatear los discos y configurar los tipos de RAID y grupos de volúmenes.
Cada vez que se abre una función por primera vez, aparece una guía paso a paso que explica qué es cada elemento y qué se puede hacer con él; en usos posteriores puede omitirse.
La interfaz recuerda a un navegador o incluso a un sistema operativo de escritorio como Windows, con ventanas y pestañas apilables.
Dispone de escritorio propio y de un menú con todas las aplicaciones, además de un App Center desde el que instalar fácilmente nuevas herramientas, incluidas Virtualization Station y Container Station, muy útiles, aunque no vienen instaladas por defecto.
Estas dos herramientas permiten configurar máquinas virtuales y contenedores, liberando al sistema de la dependencia exclusiva de las aplicaciones oficiales de QNAP. Las opciones disponibles son muy completas: copias de seguridad, productividad, domótica, seguridad, vigilancia e incluso descarga de contenidos.
Desde la tienda también pueden instalarse navegadores como Chrome o Firefox, y aplicaciones populares como Facebook, Spotify o LibreOffice, todas ellas gratuitas.
En materia de seguridad, el NAS cuenta con un Centro de Seguridad, firewall propio (QuFirewall), detección de malware y conexión opcional, pero gratuita, a la nube de QNAP. El estado del dispositivo puede monitorizarse además desde aplicaciones móviles.
Cabe destacar también que la mayoría de las apps tienen su contrapartida en Windows y Android, lo que permite realizar copias de seguridad, sincronizar archivos o controlar el NAS directamente desde el sistema operativo de origen, simplificando enormemente este tipo de tareas.
La solución que tu oficina necesita
Tras probar en profundidad el QNAP TS-410E, podemos afirmar que es una solución muy recomendable para cualquier negocio, pequeña oficina o incluso hogar. Su precio ronda los 1.000 euros, lo que puede resultar elevado para un uso doméstico, pero para una empresa merece la pena contar con un servidor local silencioso y autónomo.
Con él, tendremos las copias de seguridad protegidas en RAID y la posibilidad de sincronizar archivos sin depender de la nube, lo que supone un ahorro a medio plazo y una ganancia real en privacidad.
Sus principales limitaciones son la ausencia de compatibilidad con discos M.2, que reduce las opciones de almacenamiento disponibles, y los 8 GB de RAM no ampliables, que podrían resultar insuficientes en configuraciones más exigentes.
En definitiva, estamos ante un NAS premium que cuida cada detalle en el hardware, con ese silencio absoluto que proporciona la ventilación pasiva, y que en el plano del software ofrece posibilidades casi ilimitadas: copias de seguridad, virtualización, vigilancia, centro multimedia y todo lo que se nos ocurra, respaldado por la potencia y versatilidad del QNAP TS-410E.
Los puntos fuertes del QNAP TS-410E de nuestra review son:
- Buen rendimiento para un NAS SATA.
- Conectividad con doble puerto 2,5 GbE.
- Funcionamiento muy silencioso y compacto.
- Enormes posibilidades gracias a un ecosistema de software completísimo.
Los puntos débiles del QNAP TS-410E de nuestra review son:
- Memoria RAM no ampliable.
- No admite discos M.2.
Nuestra valoración
- Rendimiento: 8
- Conectividad: 8
- Diseño: 9
- Software: 9
- Precio: 7
Puntuación global: 8,2
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