Tras probar un mes el Huawei Watch GT Runner 2, lo tengo claro: es el smartwatch definitivo para correr
Hay una especie de pacto no escrito entre algunos de los gadgets que llevamos encima y nosotros. Ellos prometen hacernos la vida más fácil y saludable. Mientras, nosotros nos comprometemos a aprovechar de la mejor forma todas sus funciones.
Ese pacto cobra más sentido cuando se trata de dispositivo que nos ayudan a mejorar nuestro rendimiento y de alguna manera lo rubriqué cuando me llegó el Huawei Watch GT Runner 2 hace ya más de un mes.
Nada más abrirlo y echar un vistazo a sus características es evidente que es un smartwatch que quiere empujarte a ser constante, probarte y superarte. Y realmente lo consigue.
Ya hicimos un análisis del Huawei Watch GT Runner 2 después de probarlo durante los primeros días, detallando cuáles eran sus funciones principales. Ahora han pasado unas semanas y creemos que ha llegado el momento de profundizar. Más que nada, porque nos hemos ido conociendo mejor.
Consulta la oferta: Huawei Watch GT Runner 2 (Amazon)
Consulta la oferta: Huawei Watch GT Runner 2 (Pc Componentes)
Un reloj que no se limita a estar ahí
En este tiempo he podido confirmar algo. Este no es un smartwatch de los que se conforman con contar pasos mientras seguimos la rutina. Nos ofrece y nos pide algo más.
En eso tienen que ver, por supuesto, sus funciones, pero también su esqueleto. La pantalla AMOLED de 1,32 pulgadas con resolución 466 × 466 píxeles tiene una presencia brutal. Los colores son vivos y su brillo llega hasta los 3.000 nits.
Y ahora que los días son más radiantes, esta última característica es, si cabe, más importante. Porque en primavera podemos consultarlo a pleno sol sin hacer malabares con la muñeca ni entrecerrar los ojos. El reloj siempre está listo.
No voy a mentir. Los primeros días con el reloj fueron casi idílicos. Hay algo en estrenar un dispositivo así que nos coloca automáticamente en nuestra mejor versión. Esa en la que sí salimos a correr, sí seguimos rutinas y estamos encantado por descubrir e intentar aprovechar cada función.
La verdad es que el reloj es de gran ayuda. Nos lanzamos a la calle, activamos el modo que nos interesa y en cuestión de segundos tenemos todo funcionando. El posicionamiento por satélite se fija rápido y con precisión. Nada de esperar plantado a que nos localice.
Empezamos a correr y el reloj comienza a dar los datos que necesitamos. Ya sabes, el ritmo, la frecuencia cardiaca constante, la potencia y hasta nos hace recomendaciones muy útiles para la carrera. Todos estos datos ayudan a sentir que realmente estamos entrenando, que vamos a mejorar.
Un smartwatch que anima a mejorar
Uno de los momentos en los que realmente entendí lo que tenía en la muñeca fue al explorar sus funciones más avanzadas. Porque hay muchos relojes que miden cosas. Este, además, interpreta.
El modo maratón es sin duda el mejor ejemplo. Nos propone un plan, nos marca objetivos, nos organiza un calendario y, lo más interesante, evalúa si lo que pretendemos hacer tiene sentido. El reloj nos sigue el ritmo, pero también nos entrena, nos dice qué estamos haciendo mal y qué podemos potenciar.
Después de una sesión exigente, por ejemplo, nos indica el tiempo de recuperación recomendado antes de volver a entrenar fuerte. Y lo hace de una forma detallada y personalizada. Vas a saber que te está hablando a ti, ya que se basa en lo que acabas de hacer, en cómo ha respondido tu cuerpo y en tu evolución.
Ahí es cuando se entiende que llevamos algo que se parece a un entrenador personal. Un entrenador, por cierto, bastante insistente.
Ahora bien, no os quiero engañar y también tengo que entonar el mea culpa. Porque, por mucho que el reloj esté preparado para alguien disciplinado, constante y con objetivos claros, cada uno es como es. Y en mi caso, más de una vez decidí quedarme sentado en el sofá en lugar de salir a correr.
Ya se sabe lo creativas que pueden ser las excusas que nos damos a nosotros mismos en estos momentos. Que si el trabajo, que si el cansancio, que si parece que va a llover. El caso es que ese plan estructurado que llevábamos en la muñeca empieza a perder peso.
Pero el GT Runner 2 es comprensivo con la debilidad humana y es capaz de cambiar de rol sin que sintamos un solo reproche.
Deja de ser ese entrenador exigente y se adapta. Sigue midiendo la frecuencia cardiaca las 24 horas, el oxígeno en sangre, la temperatura de la piel, el sueño. Porque, sí, también nos acompaña en los días en los que nos gana la pereza.
En esos casos prestamos más atención a otros aspectos como ver las notificaciones, gestionar alguna llamada, consultar cómo hemos dormido, cuántos pasos llevamos acumulados o cómo sirve de guía para hacer algún ejercicio para reducir estrés. Y funciona igual de bien.
Porque hay algo que muchas veces se pasa por alto en este tipo de dispositivos, qué ofrece cuando no hacemos nada especial. La realidad es que la mayor parte del tiempo estamos trabajando, caminando o simplemente sentados y descansando. Y ahí el reloj también cumple.
Con apenas 43,5 gramos con correa (34 sin ella), es ligero hasta el punto de olvidarte de que lo llevas puesto. El grosor, de 10,7 mm, evita que se enganche o que moleste al escribir. Dicho de otra forma, no resulta incómodo ni siquiera después de horas.
Respecto a la batería, tenemos carga suficiente para hasta 14 días de uso normal. Y esto es muy significativo, porque no hay que pasarse el día pensando en cargarlo, analizando si queda suficiente batería para salir a correr o para un fin de semana fuera.
Incluso cuando le exigimos más, como en los entrenamientos al aire libre, aguanta hasta 32 horas, con la geolocalización activada. Y eso, en un reloj con este nivel de sensores, pantalla y funciones, es más de lo habitual.
Todo es muy bueno... si de verdad haces deporte
Dicho lo cual, todo es digno de aplauso. La pantalla es excelente. El smartwatch es sólido y cómodo. La precisión del GPS es muy alta. Las métricas son completas y útiles. La aplicación organiza todo de forma clara. La batería va sobrada. Y, sobre todo al practicar running, está varios pasos por delante de la mayoría.
Pero precisamente ahí aparece el matiz. Porque todo ese despliegue tiene sentido para quienes realmente van a aprovecharlo. Es decir, para personas que entrenan con frecuencia, que buscan mejorar, que quieren datos, análisis y planes estructurados. Si estás en ese grupo, este reloj tiene todo el sentido del mundo. Quizá no tanto si no lo estás.
Porque hay algo que no podemos ignorar. Su precio de 399 euros resulta difícil de justificar si lo tuyo no es el running de verdad. Quizá en ese caso te valga con una opción más sencilla, y también más asequible, como, por ejemplo, el Huawei Watch Fit 3.
Porque el GT Runner 2 es un smartwatch para usarlo en serio y, sobre todo, para aprovecharlo si practicas deporte. Y si lo haces, probablemente sea de lo mejor que vas a encontrar en el mercado.
Consulta la oferta: Huawei Watch GT Runner 2 (Amazon)
Consulta la oferta: Huawei Watch GT Runner 2 (Pc Componentes)
Huawei vuelve a tener pagos mediante NFC en sus smartwatches
- Ver Comentarios

