La nueva Epson Contourjet permite personalizar cualquier objeto: ahora las imprentas no tienen límites
Si alguien me dice que quiere imprimir algo, automáticamente pienso que lo va a hacer sobre una superficie plana. Pero me estoy dando cuenta de que tengo que acostumbrarme a entender que esa relación tradicional entre la impresión y un folio en blanco se está quedando un poco anticuada.
Y es que la tecnología, que antes nos obligaba a imprimir con superficies planas y formatos más o menos convencionales, ahora nos permite estampar sobre una zapatilla, una pieza de automóvil o un objeto curvo.
La impresión se está convirtiendo en una herramienta de personalización extraordinaria para cualquier estrategia de marketing, ya que es capaz de adaptarse al objeto y no al revés, como ha sucedido hasta hace poco.
Hoy queremos darte a conocer un buen ejemplo de este cambio, y que llega de la mano de Epson, quien lleva tiempo sacando al mercado todo tipo de novedades que facilitan, por ejemplo, la serigrafía profesional. Pues ahora acaba de presentar Contourjet, un sistema pensado para imprimir directamente sobre objetos tridimensionales.
Es más o menos fácil explicarte la idea, aunque si profundizásemos en aspectos técnicos seguro que se complicaría todo bastante. Digamos que en lugar de imprimir un diseño en una lámina para después aplicarlo sobre un producto, el sistema deposita la tinta directamente sobre la propia superficie del objeto, incluso cuando esta no es plana.
Esto abre una puerta muy interesante, en especial para las imprentas y fabricantes que trabajan con tiradas cortas o productos personalizados. Pensemos, por ejemplo, en una marca que quiere lanzar unas pocas unidades de cascos para bicis o motos con diseños únicos, o en un fabricante de piezas de automóvil que necesita añadir gráficos sobre una superficie curva en unas piezas específicas. Hasta hace muy poco, todos ellos requerían procesos adicionales.
Ahora, con sistemas de impresión directa como el que nos acaba de dar a conocer Epson, el propio objeto se convierte en el soporte de impresión.
Una impresora que no necesita que el objeto sea plano
Podríamos decir que uno de los principales hallazgos de Epson Contourjet está en que combina dos tecnologías que, por separado, ya eran conocidas. Por un lado, los cabezales de impresión PrecisionCore S800 de Epson, por otro, un robot industrial de seis ejes. La suma de una y otra hace que el cabezal se mueva alrededor de la pieza y mantenga una trayectoria adecuada para imprimir sobre todo tipo de superficies.
Esto significa que el trabajo deja de estar condicionado por la geometría del soporte. Una pieza de deporte o un objeto industrial pueden recibir el diseño directamente sobre su superficie. Esto es, no es necesario convertir primero esa forma tridimensional en una superficie plana como se hacía hasta ahora.
Pero para que todo salga bien también es importante que el sistema sea preciso. El modelo que ha presentado Epson trabaja con una resolución de hasta 600 x 600 ppp y puede utilizar hasta cinco colores de tinta, contando específicamente con configuraciones que incluyen cian, magenta, amarillo, negro y blanco.
Según nos explican los especialistas de la marca, la tinta blanca resulta muy útil cuando se imprime sobre materiales o colores que podrían alterar el resultado final, mientras que la tinta transparente permite añadir acabados y efectos de textura.
Y ahí aparece otra de las posibilidades más interesantes. No hablamos solo de poner una imagen sobre un objeto. El sistema tiene la capacidad de utilizar diferentes capas para conseguir efectos decorativos, como, por ejemplo, esos acabados con textura, que siempre resultan muy llamativos.
Esto último, por ejemplo, para una empresa que fabrica productos personalizados, se traduce en muchas más posibilidades sin que tenga que existir un proceso de producción distinto para cada diseño.
También cambia la forma de plantear las tiradas. Como sabes, una de las ventajas de la impresión digital es precisamente que no necesita preparar un proceso físico diferente para cada diseño, por lo que es ideal cuando hay que fabricar muchas variantes de un producto en cantidades pequeñas. Un fabricante podría, por ejemplo, producir una serie limitada con diseños diferentes sin tener que convertir cada versión en un proyecto independiente.
Este nuevo sistema promete, además, beneficiar a la productividad de las pequeñas y medianas empresas. Y lo hace porque, al sustituir parte de los métodos analógicos de decoración por un sistema digital, Contourjet disminuye en tiempo que se dedica a muchas tareas manuales que antes había que realizar en la línea de producción. Además, la inyección de tinta deposita el material únicamente donde se necesita, algo que puede contribuir a reducir el consumo de tinta y los residuos.
Según nos explica la marca, Epson también ha pensado en piezas de mayor tamaño. El sistema incorpora un accionamiento mediante motor lineal y robots con capacidad de carga elevada, lo que permite trabajar con objetos grandes y largos. Eso amplía el campo de aplicación y apunta también a entornos industriales donde las piezas tienen dimensiones y geometrías que son mucho más difíciles de abordar con una impresora convencional.
Esta nueva tecnología refleja un cambio en la producción industrial que parece imparable. Se acabó la limitación que ofrecía la superficie. Es más, ahora la propia superficie es parte del proceso creativo. Si una impresora tradicional pregunta primero qué tamaño tiene el papel, este tipo de sistemas plantea algo muy distinto, qué objeto es el que queremos personalizar.
¿Desde cuándo no cambias de móvil?
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