No te des de alta en Amazon Prime: promete ahorro, pero es una "trampa" para que gastes más
Nos ha pasado a todos alguna vez: vemos un “chollo” increíble, nos lo llevamos a casa orgullosos de nuestra compra, y acabamos sintiéndonos tontos cuando entendemos que hemos tirado el dinero en algo que no necesitamos, ni vamos a usar.
Justo ese es el truco con el que nos engaña Amazon Prime. Ciertamente, al darse de alta en Prime obtenemos beneficios interesantes. Por solo 50 € ofrece envíos gratuitos en la tienda online, el streaming de Prime Video, almacenamiento en Amazon Photos y un acceso más o menos amplio a música, libros y videojuegos.
En la práctica, Prime sale caro cuando analizamos nuestras compras en su conjunto. Sería muy inocente pensar que una empresa con una cuota de mercado tan grande no se aprovechase de ella, y Prime es un servicio clave en su dominio del comercio online.
Cuando todo está a un clic, tu casa se llena de tonterías
El objetivo de Prime es claro: que no comparemos con otras tiendas antes de comprar. Que nos acostumbremos al envío rápido y gratuito, de modo que abrir Amazon sea el primer instinto cuando necesitamos algún artículo.
Cuando una empresa tiene demasiado poder de mercado, siempre pierde alguien. En primer lugar, los proveedores de Amazon, que se ven obligados a realizar concesiones que no harían a otros minoristas.
También los consumidores, pues la logística de Amazon es muy buena, pero sus precios no lo son tanto, como explicamos más abajo.
El otro problema de Prime es que potencia una compra irreflexiva. Una tienda donde todo es rápido, sencillo y nos parece “barato” resulta una tentación.
El resultado son armarios a rebosar de ropa que no nos ponemos, montones de gadgets de utilidad dudosa y abundante de menaje del hogar que no aporta nada, entre otras compras de las que nos arrepentimos en pocos días.
Por otro lado, Amazon está lleno de “productos patrocinados” que ofrecen malas recomendaciones. En muchas búsquedas, los primeros resultados son artículos de marcas semidesconocidas y calidad dudosa. En general, a Amazon le sale mejor vender estos fabricantes chinos sin apenas trayectoria, en vez de marcas reputadas.
Prime es un “chollo”, pero Amazon es caro
Hace tiempo realizamos un análisis que apuntaba a que los precios de Amazon son más altos de lo que creemos. Si compramos un smartphone, un altavoz con Alexa o un libro seguramente sean competitivos. Pero sí adquirimos sin comparar las pequeñas cosas del día a día, casi seguro que gastaremos más.
Es otra estratagema clave de la suscripción a Prime: que nos acostumbremos a meter cosas en el carrito sin pensar. En muchos casos, bastaría ir a un bazar del barrio para encontrar lo mismo a un coste menor. O algo más adecuado, porque ver el artículo en persona nos ayuda a escoger mejor.
Un gigante que arrasa con el comercio local
Amazon es uno de los responsables de la transformación de nuestras ciudades. Para peor, en la mayoría de los casos. Muchísimos negocios familiares están cerrando. En algunos casos, en su lugar surgen tiendas orientadas al turismo, o incluso pisos turísticos en los propios bajos.
Esto no solo afecta a los emprendedores del pequeño comercio, sino al conjunto de la economía. Donde antes había toda una cadena de valor local, ahora pasa a depender de una multinacional estadounidenses.
En su momento expliqué mi experiencia personal dejando de comprar en Amazon. Tras casi 6 años sin usar su tienda, me siento satisfecho, y ya no echo en falta su comodidad. Al final, entran en juegos los valores personales, que se suman a las desventajas objetivas que explicamos más arriba.
Es posible hacer diferentes lecturas de estas transformaciones socioeconómicas, y algunas serían positivas. Lo que sí debemos entender es que la suscripción a Prime encierra enormes implicaciones, incluyendo desventajas que no son evidentes, y que lo vuelven un elemento clave para que Amazon “atrape” a sus clientes en su ecosistema.
Al final, Prime es un “chollo” en calidad-precio y, como suele pasar en tantas ocasiones, los “chollos” tienen una cara oculta que no nos gusta tanto. Mi consejo es analizar el uso que hacemos de Prime, y valorar si realmente le sacamos tanto partido, o es Amazon quien se beneficia desproporcionadamente.
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