Tinder suspende en privacidad: uso opaco de datos personales y falta de opciones

Por Miguel Regueira |

Tinder es una aplicación muy popular para conocer gente y concertar citas, pero tendría serios problemas de privacidad de acuerdo con un reciente estudio, que incluso supondrían infringir las leyes de protección de los datos personales.

El problema de fondo es común a muchos servicios online y redes sociales: se recogen una enorme cantidad de datos personales, que luego se comparten con terceras empresas, sin que el usuario tenga control de la información, y ni siquiera en las condiciones legales se explique bien qué se hace con ella.

El Consejo Noruego de Consumidores, una organización estatal, encargó una auditoría a la firma Mnemonic sobre la privacidad de diversas apps, y Tinder no sale bien parada, aunque los resultados en general son preocupantes.

La primera irregularidad se encuentra en el acceso a la app, donde se indica que al iniciar sesión o registrarnos aceptamos las condiciones de uso. Tinder no ofrece opciones sobre el uso de los datos personales o sobre los anuncios, ni tampoco en los menús internos se incluye, algo que es obligatorio actualmente.

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Tinder comparte los datos con anunciantes, proveedores y colaboradores, aparte de con otros servicios de su empresa matriz, llamada Match Group. Es decir, con plataformas de citas como OkCupid, Meetic y Plenty Of Fish.

Tinder usa como justificación para el tratamiento de los datos el concepto de "legítimos intereses" contemplado en el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la Unión Europea, que es bastante flexible.

En principio, se puede usar un "interés legítimo" cuando el objetivo de la empresa es legal y razonable, existe una necesidad real de los datos para cumplirlo, y no se quebrantan los derechos de los usuarios.

El estudio duda que Tinder cumpla la ley, pues para mostrar anuncios no cabría recurrir a una figura genérica como los intereses legítimos, y necesitaría pedir permiso explícito.

También tienen dudas sobre cómo se comparten los datos las empresas del grupo de Tinder, ya que se hace de forma opaca y genérica. La ley exige que, si se comparte información personal, quede claro cuál es el objetivo para el que se usará.

Esta opacidad es preocupante, pues los datos que facilitemos a Tinder pueden acabar en OkCupid, Meetic o Plenty Of Fish, sin que sepamos qué van a hacer con ellos estas plataformas de citas.

El Consejo Noruego de Consumidores es especialmente crítico con el sistema que usa Tinder para recabar el consentimiento de sus miembros. Al unirnos a la aplicación, solo permite aceptar todas las condiciones de uso de manera conjunta, sin dar opciones para controlar la privacidad.

Incumplir la GDPR supone el riesgo de multas cuantiosas, aunque las irregularidades son frecuentes, así que Tinder no sería la única afectada. OkCupid tiene exactamente los mismos problemas (es del mismo propietario) y Grindr, otro servicio orientado al público gay, tampoco pasa el examen.

En general, Tinder hace un uso discutible de los datos personales, si bien es una problemática que afecta a todo el sector tecnológico. Por supuesto, existen alternativas a Tinder interesantes, aunque a nivel de privacidad no deberíamos esperar mucho más.

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¿Qué opinas del uso de los datos personales que hacen las aplicaciones? ¿Crees que dan suficientes opciones para que los gestionemos de forma transparente?

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