Mi consejo tras probar el Galaxy Z Fold 8 durante un mes: si quieres un plegable, este formato es el ideal
El rediseñado Galaxy Z Fold 8 representa el mayor acierto de los plegables de Samsung en los últimos años. Ha optado por un formato más compacto y menos vertical, dejando el diseño de las anteriores generaciones para el renombrado Z Fold 8 Ultra.
En mi análisis a fondo del Samsung Galaxy Z Fold 8 expliqué todos sus secretos. Tras un mes usando el smartphone, mis impresiones siguen siendo muy positivas.
No es un móvil al alcance de todos, por su precio desde 2.000 €. Para quienes se planteen un teléfono de gama super premium, el Galaxy Z Fold 8 es una alternativa muy atractiva, con capacidades que no están disponibles en ningún smartphone estándar.
Un plegable que parece un pasaporte: un formato muy práctico
Estamos, por primera vez, ante un plegable tipo "fold" que apetece llevar encima. Los diseños convencionales como el Z Fold 8 Ultra o el Motorola Razr Fold son atractivos por las prestaciones que ofrecen, pero no tanto por el formato.
El Galaxy Z Fold 8 encaja muy bien en casi cualquier bolsillo. La pantalla exterior de 5,5 pulgadas permite mandar mensajes de WhatsApp, navegar, mirar Instagram y realizar cualquier tarea de manera cómoda. Al ser menos panorámica de lo normal, cierto contenido mostrará bandas negras laterales, pero es un compromiso aceptable.
Es fácil y natural pasar a la espaciosa pantalla interior de 7,6 pulgadas. De nuevo, su ratio casi cuadrado no se adapta a la perfección a las apps, pero sí es genial para navegar por Internet, abrir documentos o para colocar dos aplicaciones en paralelo. La experiencia global es muy buena.
En esta generación, el pliegue central es menos perceptible que nunca. En Internet se leen quejas sobre que, tras cierto uso, se marca más que antes. Mi experiencia tras un mes no ha sido esa. El pliegue se ha mantenido casi invisible, mejorando los modelos anteriores.
Los materiales y la construcción Galaxy Z Fold 8 transmiten solidez, calidad y confianza. Ahora bien, estamos ante un smartphone delgadísimo con partes móviles. En este mes no se me ha caído, pero está claro que no podrá resistir los impactos igual de bien que un teléfono estándar.
Mejor ponerle una funda, y tener cuidado. Quizá no sea la mejor opción para quienes dejen caer su teléfono al suelo media docena de veces al día.
Una experiencia super premium
Como esperaba en un móvil de 2.000 €, las prestaciones rayan a un nivel altísimo. El procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 es el más potente del momento en Android, y garantiza un rendimiento máximo.
La fotografía raya a un nivel muy alto (luego profundizaremos en una carencia concreta), la calidad visual de las pantallas es excelente, y los altavoces cumplen bien. Eso sí, recordemos que se ha retirado el soporte para lápices táctiles.
Como siempre en Samsung, el software es un punto fuerte del Galaxy Z Fold 8. Es uno de los primeros móviles con Android 17, y recibirá actualizaciones durante 7 años (de Android y parches de seguridad).
Galaxy AI es una de las implementaciones más completas de la inteligencia artificial en smartphones. Además, ahora Perplexity viene integrado en el sistema, para no depender solo de Google Gemini.
Al abrir el teléfono, la interfaz aprovecha muy bien la amplia pantalla interior. Samsung ha cuidado la experiencia, apoyado por el trabajo de Google durante los últimos años adaptando Android y las apps a los plegables.
Batería justa, y sin cámara teleobjetivo
Ahora bien, el Galaxy Z Fold 8 también asume algunos compromisos que me han gustado menos. Al contrario que el modelo Ultra, no dispone de una cámara teleobjetivo con zoom óptico, lo que resta versatilidad a su fotografía.
Entendemos que es una renuncia necesaria por la falta de espacio, pero es molesta. No tenemos tan claro que su cámara principal de 50 MP responda al mismo motivo. Hubiera estado bien hacer un esfuerzo, e incorporar la cámara de 200 MP del modelo Ultra, que procede del Galaxy S26 Ultra.
En el Galaxy Z Fold 8 encontramos una batería de 4.800 mAh. Un considerable avance frente a la anterior generación, al dar el salto a las baterías de silicio-carbono.
Sigue siendo una cifra escasa, por detrás de la competencia. El inminente Vivo X Fold 6 ofrece 7.000 mAh, con un tamaño algo mayor. El Motorola Razr 70 Ultra alcanza los 5.000 mAh en un plegable tipo "flip" más pequeño que el Galaxy Z Fold 8.
La autonomía real es bastante decente, gracias a la buena eficiencia energética de Samsung, y deberíamos llegar al final del día sin demasiados problemas. Pero está claro que la marca necesita reforzar sus baterías.
Incluso con estos detalles mejorables, el Galaxy Z Fold 8 nos parece el plegable del momento. Una muy buena opción para quienes quieran dar el salto al formato por primera vez, que seguro que les convence.
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