Siguen los fraudes contra Pepephone: ahora amenazan con un corte de línea si no cambias a Movistar o Vodafone
Los fraudes que intentan suplantar a Pepephone para robarle clientes han vuelto. Hemos recibido una llamada que buscaba que cambiáramos a Vodafone o Movistar, con un nivel de agresividad llamativo. Aseguraban que perderíamos la línea en cuestión de horas, y hasta que nos cobrarían una supuesta permanencia.
Los fraudes contra Pepephone no son nuevos, aunque en este caso quizá abarquen a más operadores. La persona que nos llamó se identificó como empleada de Yoigo - Grupo MásMóvil, si bien todas estas marcas ahora forman parte de Orange.
Quería pedirme disculpas por una supuesta migración a la red de fibra propia, y ofrecerme una solución para no perder la conexión durante un período que duraría hasta 90 días. Esto no tiene ningún sentido para quien conozca el proceso, pero puede engañar fácilmente a quien no sea experto.
La solución era proporcionarme un router 4G temporal para no perder la conexión. Yo me negué, pues desconfiaba desde el primer momento, pero no corté la conversación, para ver cómo continuaba.
Enseguida me planteó la opción de usar temporalmente uno de los "operadores alternativos autorizados por la OCU española". La llamada casi seguro procedía del extranjero, pero tenían un guion adaptado a nuestro país que le daba más coherencia.
De nuevo, hablar de una asociación de consumidores como la OCU no tiene sentido para quien conozca el mercado de las telecomunicaciones. Pero aporta cierta credibilidad, sobre todo si pensamos que estos estafadores suelen aprovecharse de personas ancianas.
Una portabilidad fraudulenta con amenazas incluidas
En conclusión, estaba hablando con una comercial que quería hacer un alta nueva o portabilidad fraudulenta. Porque los "operadores alternativos" tenían que ser Vodafone o Movistar. Si fuera del grupo de Orange, no obtendría la comisión por la venta.
Como yo no colgaba la llamada, pero tampoco accedía a nada, subieron el tono de las amenazas. Mi línea de fibra se iba a cortar a las 12 de esta misma noche si no aceptaba la propuesta. La estafadora afirmaba que me habían avisado antes, y que era la última oportunidad.
Lógicamente, el corte no se produjo. Sí que hay situaciones reales en la que los operadores necesitan actualizar las redes de fibra (suelen bastar una visitar de un técnico), lo que ayuda al éxito de este engaño.
Como no lograba convencerme, recurrió a que me cargarían en el banco el importe del compromiso de permanencia. Este detalle me hace pensar que el fraude no se limita a los clientes de Pepephone. Si estuvieran tan especializados, sabrían que Pepephone no aplica permanencias.
La estafadora sabía mi nombre y apellido, reforzando la impresión de que era una empleada real de mi operador. Algo que tampoco es complicado de obtener con la gran cantidad de filtraciones y hackeos que vivimos actualmente.
La llamada procedía de un número de móvil estándar, incumpliendo la reciente legislación de llamadas comerciales con numeración 400. Pepephone usa los números 900 695 900 y 400 170 600, así que un móvil convencional ya debería generar cierta desconfianza.
De hecho, el operador no contacta prácticamente nunca con sus clientes. Solo comunica por email o SMS las novedades que son relevantes, sin molestar con comunicaciones comerciales que supondrían una pérdida de tiempo.
Una estafa donde Movistar o Vodafone pueden ser víctimas… o cómplices
Durante la llamada quedó claro que la operadora buscaba una portabilidad Vodafone o Movistar. Con casi total seguridad, la llamada procedía de un call center dedicado a las ventas, que cobran una comisión por cada cliente captado.
Ni Vodafone ni Movistar intervinieron en el intento de engaño… al menos, de manera directa. Cuando la captación se realiza a través de subcontratas, se diluyen las responsabilidades, y resulta difícil determinar qué implicación tiene cada parte.
Vodafone y Movistar podrían considerarse víctimas si realmente son engañadas por estas empresas de captación, siempre que tengan cierta diligencia al evitarlas. En cambio, comenzarían a ser cómplices si aceptan los clientes sin realizar verificaciones, desentendiéndose de sus estrategias.
Es muy raro que este tipo de engaños se judicialicen, y las empresas que captan clientes de manera fraudulenta suelen cerrar tras un tiempo y volver a abrir con otro nombre. Así que resulta complicado saber quién tiene la culpa, y mucho más depurar responsabilidades legales.
En especial, esperamos que Vodafone no tenga nada que ver con la estafa, y que se esfuerce por evitar que este tipo de comerciales le aporten clientes. Recordemos que Vodafone España fue adquirida por el fondo Zegona en 2024, porque la matriz británica estaba descontenta tras años de malos resultados.
Buena parte de la culpa fue de las malas prácticas de Vodafone en el pasado. Ofrecían condiciones que no se cumplían, y la atención al cliente no solucionaba los problemas de facturación.
No era el único operador con este tipo de quejas, pero su funcionamiento fue especialmente malo, y muchos consumidores no quieren volver a saber nada de Vodafone pese al paso de los años.
Cómo evitar estafas en la era de la IA
Si bien en este caso estamos ante una estafa convencional, las actuales herramientas de inteligencia artificial generativa suponen un apoyo importantísimo para los ciberdelincuentes.
Así que el primer consejo es desconfiar de cualquier comunicación recibida, por muy creíble que parezca. Además de esta regla de oro, hay otros consejos útiles:
- Ante cualquier comunicación mínimamente sospechosa, abandonar la comunicación sin facilitar ningún dato.
- Recordar que la IA es capaz de clonar voces, así que podría hacerse pasar por otra persona.
- No abrir documentos, archivos o enlaces. El objetivo podría ser inyectar un malware que robe datos, secuestre la información o comprometa la seguridad del equipo (o de toda la empresa).
- Contactar con la supuesta persona o empresa por otro medio para confirmar la información. No usar los enlaces o números que nos hayan facilitado en la comunicación, pues podrían ser falsos.
- Evitar las estafas en varios pasos: a veces, tras una primera comunicación de "preparación", el plan se cierra en un segundo contacto. Incluso podrían suplantarse a personas diferentes en cada caso.
- Cualquier circunstancia "urgente" es sospechosa, pues busca que no reflexionemos. Incluso se llega a suplantar a familiares afirmando que están en una situación de peligro.
- Son especialmente delicados temas de telecomunicaciones, compañías eléctricas, bancos o cualquier imprevisto que implique mover dinero.
- También pueden buscar contraseñas, cuentas de servicios (redes sociales, tiendas de videojuegos, exchanges de criptomonedas...) o hackear el equipo para comprometer la red de la empresa.
En El Grupo Informático hemos vivido ataques sorprendentes, como una supuesta llamada de un empleado de un banco por cargos indebidos, que tenía muchísima información sobre las víctimas para ganarse su confianza.
O una llamativa estafa de cambio de cuenta de cobro de la nómina, que recurría a datos de filtraciones y al apoyo de la IA para generar emails muy convincentes.
En resumen, nuestro consejo es ponernos en guardia ante cualquier comunicación no esperada. Un cambio no autorizado de operador parece grave, pero es una estafa bastante inofensiva si la comparamos con otros ataques que pueden generar un perjuicio económico muy grande.
Cuidado si vuelves a comprar un producto de Amazon que te gustó: es posible que sea mucho peor
¿Desde cuándo no cambias de móvil?
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