La banca digital ha transformado la manera en que la gente mueve su dinero, pero esta comodidad no está exenta de riesgos.
A pesar de la seguridad que ofrecen los bancos, los ciberdelincuentes siempre están inventando formas más sofisticadas de acceder a las cuentas bancarias de los usuarios, y es ahí donde debemos llevar cuidado y usar trucos para evitar que nos roben dinero.
Contraseñas seguras
El primer paso para proteger tu cuenta bancaria es tener una contraseña o código de acceso fuertes. Si es una contraseña, debe contener letras mayúsculas y minúsculas, números y símbolos de manera aleatoria, y no tener relación alguna con aspectos de tu vida, como tu ciudad, tu nombre, etc.
En caso de ser un código, evita que sea tu fecha de nacimiento u otras cifras conocidas, y, en su lugar, usa números aleatorios. Igualmente, usa una sola contraseña o código para cada servicio bancario.
Una solución práctica para esto son los gestores de contraseñas, que se encargan de almacenar y generar claves de acceso de forma segura y sin tener que memorizarlas.
Usar autenticación de dos factores
Otra forma de evitar problemas es usar autenticación de dos factores, gracias a la cual, incluso aunque un ciberdelincuente adivinase tu contraseña, necesitaría tu móvil, acceso a tu correo u otro método para entrar a tu cuenta bancaria.
Normalmente, funciona enviando un código temporal a tu móvil cada vez que intentas iniciar sesión, ya sea por SMS o por apps como Google Authenticator o Microsoft Authenticator.
A poder ser, te recomendamos estas apps autenticadoras en lugar de los SMS, ya que los SMS pueden ser interceptados mediante SIM swapping, una técnica mediante la cual los delincuentes transfieren tu número de teléfono a una tarjeta SIM bajo su control.
Atento al phishing
El phishing es una de las maneras más comunes para robar información bancaria. Consiste en engañar a las víctimas para que revelen voluntariamente sus credenciales bancarias mediante correos, SMS, llamadas u otras vías fraudulentas que parecen de los propios bancos.
Suelen contener logos, colores y mensajes idénticos a los de tu banco, y normalmente crean un sentido de urgencia, poniendo como excusa problemas con tu cuenta que requieren acción inmediata o algo similar.
Para identificar estos intentos de fraude, debes revisar la dirección del remitente, que normalmente es algo diferente a la del dominio oficial del banco.
Además, los enlaces incluidos en estos correos redirigen a webs falsas diseñadas para capturar tus credenciales. Aquí la regla de oro que nunca debes romper es: jamás hacer clic en enlaces de correos electrónicos para acceder a tu banca online. Siempre debes escribir manualmente la dirección web de tu banco en el navegador.
Asimismo, recuerda que los bancos nunca te pedirán contraseñas completas, códigos de seguridad o acceso remoto a tu dispositivo por teléfono o correo electrónico. Si recibes una llamada sospechosa, cuelga y contacta a tu banco directamente usando el número oficial que aparece en tu tarjeta.
En caso de que, lamentablemente, hayas caído, te recomendamos ver qué hacer si has hecho clic en un enlace con phishing.
Asegurar tus dispositivos
Si tu ordenador o móvil está infectado con malware bancario, los ciberdelincuentes pueden registrar cada pulsación de teclado que realizas, incluyendo contraseñas y números de cuenta.
Te puedes infectar con este tipo de malware al descargar aplicaciones de fuentes sospechosas o al hacer clic en archivos adjuntos infectados, por lo que te recomendamos actualizar frecuentemente tu sistema operativo y aplicaciones para que los ciberdelincuentes no puedan aprovechar vulnerabilidades.
Por otro lado, es buena idea que tengas un antivirus instalado para bloquear amenazas en tiempo real y firewall activado para protegerte de tráfico de red sospechoso.
Revisa a qué redes te conectas
Las redes WiFi públicas son el peor lugar para conectarse si quieres entrar en tu cuenta bancaria. Cuando te conectas a una de estas redes, como las que hay en cafeterías o aeropuertos, los datos que transmites pueden ser interceptados por atacantes que estén conectados a la misma red.
Esto ocurre porque muchas redes públicas no cifran la información que viaja entre tu dispositivo y el router, y los ciberdelincuentes pueden usar técnicas como el "man-in-the-middle", mediante la cual se colocan entre tu dispositivo y el servidor del banco para capturar toda la información transmitida.
En caso de que tengas que hacer operaciones bancarias urgentes y estás fuera de casa, utiliza siempre una VPN gratis o de pago, ya que crea un "túnel" cifrado entre tu dispositivo y un servidor seguro para proteger tus datos, incluso aunque estés conectado a una red pública.
Vigila tu cuenta con frecuencia
Revisar frecuentemente la cuenta bancaria es una medida que muchos pasan por alto porque, aparentemente, no sirve para mucho, pero no es así.
Comienza por configurar alertas automáticas para cada transacción, sin importar la cantidad. Así podrás detectar actividad fraudulenta en tiempo real y contactar a tu banco para bloquear la cuenta antes de que se produzcan pérdidas mayores.
Puede que te preguntes qué sentido tiene que un estafador te quite 2 euros de la cuenta bancaria, en vez de vaciarla de golpe, pero sí tiene sentido.
Los ciberdelincuentes suelen hacer pequeñas transacciones de prueba para comprobar si la tarjeta o cuenta bancaria que han robado está activa y tiene fondos disponibles. Si la operación se realiza con éxito, eso les indica que pueden seguir utilizándola.
Otro motivo para que hagan esto es que, al tratarse de cantidades muy bajas, es menos probable que la víctima les preste atención. Si nadie reclama ese pequeño cargo, el delincuente sabe que puede intentar movimientos mayores sin ser descubierto de inmediato.
También lo hacen para probar hasta qué punto pueden operar sin que salten las alarmas de seguridad del banco o del sistema de pagos, ya que muchas entidades no bloquean automáticamente transacciones pequeñas.
Asimismo, es recomendable que configures límites de transacción, que son las cantidades máximas para transferencias, pagos con tarjeta o retiros en cajeros automáticos. Por ejemplo, si normalmente no haces transferencias superiores a 500 euros, poner ese límite evitaría que un atacante vaciara tu cuenta en una sola transacción.
Medidas digitales de seguridad
Las aplicaciones móviles oficiales de los bancos ofrecen varias medidas de seguridad extras, como los sistemas de biometría, en los que tienes que verificar tu identidad mostrando tu huella dactilar o tu cara.
Al ser patrones únicos, es más difícil que un ciberdelincuente pueda averiguarlos y usarlos para acceder a tu cuenta bancaria.
Con estos trucos podrás evitar que te roben dinero de tu cuenta bancaria online y estar más tranquilo al final del día, sabiendo que tus fondos no están expuestos.
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